La invención de la naturaleza

 

Hoy vamos a hablaros de un libro maravilloso, fundamental en la biblioteca de todo ecologista, naturalista y reciclador que se precie.

 La invención de la naturaleza, de Andrea Wulf revela la extraordinaria vida del visionario naturalista alemán Alexander von Humboldt (1769-1859) y cómo creó una nueva forma de entender la naturaleza. Fue el primer ecologista, denunciando en 1800 en Venezuela cómo la acción del hombre producía un cambio climático sobre el lago Valencia.

Humboldt fue un intrépido explorador y el científico más famoso de su época. Su agitada vida estuvo repleta de aventuras y descubrimientos: escaló los volcanes más altos del mundo, remó por el Orinoco y recorrió una Siberia infestada de ántrax. Capaz de percibir la naturaleza como una fuerza global interconectada, Humboldt descubrió similitudes entre distintas zonas climáticas de todo el mundo, y previó el peligro de un cambio climático provocado por el hombre.

Convirtió la observación científica en narrativa poética, y sus escritos inspiraron no solo a naturalistas y escritores como Darwin, Wordsworth y Goethe, sino también a políticos como Jefferson o Simón Bolívar. Además, fueron las ideas de Humboldt las que llevaron a John Muir a perseverar en sus teorías, y a Thoreau a escribir su Walden.

Recomendable 100%.

Y, si quieres seguir siendo sostenible después de leerlo, echa un ojo a Artilujos.

El slow life, la naturaleza y el relax

 

Hace tiempo que venimos escuchando el concepto de slow+lo que sea. Parece que en este mundo de ajetreo y locura, donde todo era para ayer y las jornadas laborales duran lo que quieras echarle al día, se quiere volver a conceptos que antes la gente ponía en práctica sin nombrarlos: el aperitivo con familia o amigos, la siesta después de comer, los paseos por la tarde sin rumbo fijo y sobremesas olímpicas después de cenar. ¿Quién no quiere eso?

 

El caso es que en verano se puede bajar el ritmo un poco y disfrutar de los pequeños placeres de la vida: el calor del sol en la cara y la sensación de arena en los pies, el terraceo desenfrenado y planes nocturnos que no pesan.

 

Para nadie es un secreto que estar en contacto con la naturaleza nos hace sentir bien. Sin embargo hay voces de expertos* que aseguran que los entornos verdes favorecen el bienestar psicológico, mejoran nuestra atención y reducen la irritabilidad y la agresividad; desde el punto de vista del bienestar físico, favorecen la pronta recuperación de pacientes que han padecido o

 

La naturaleza tiene la capacidad de conectarnos con nosotros mismos de manera sana y relajada. Por eso las tendencias en decoración y la slowlife pretenden acercarnos siempre a materiales como la piedra y la madera.

 

Al final, de lo que tratamos es de buscar paz y relax para coger fuerzas y soportar un otoño e invierno vertiginoso. ¡Felices vacaciones a tod@s!

(*Un estudio en la revista Observer de la Association for Psychological Science de Estados Unidos).